Decía Orwell en su famoso artículo de septiembre de 1944 titulado "As I please" respecto al silencio de la intelectualidad ante las masacres estalinistas:
"Ante todo un aviso a los periodistas ingleses de izquierdas y a los intelectuales en general: Recuerden que la deshonestidad y la cobardía siempre se pagan. No vayan a creer que por años y años pueden ser unos serviles propagandistas del régimen soviético o de otro cualquiera y después podrán volver repentinamente a la honestidad intelectual. Eso es prostitución y nada más que prostitución".Efectivamente, con una lucidez y una valentía digna de ser señaladas, Orwell entendió, anticipándose a sus contemporáneos, el peligro de los regímenes totalitarios e intervencionistas de izquierdas (y él sabía de lo que hablaba, habiendo combatido junto a la República en la Guerra Civil Española). Así se le había negado en su Inglaterra natal una y otra vez la publicación de su célebre fábula anti-soviética "Rebelión en la Granja" por considerarla poco "políticamente correcta" al comparar a Stalin y a los soviets con cerdos sinvergüenzas. Así, para Orwell la verdad no era un concepto relativo y dependiente de las circunstancias.
Para Orwell la cobardía y la tibieza intelectual son una amenaza para la libertad tan peligrosa como la censura. Suya es la frase:
"Libertad es el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír"
En el prólogo a "Rebelión en la Granja" que no se llegó a publicar y que fue posteriormente descubierto en 1971 Orwell afirma precisamente que la libertad de expresión y de prensa es uno de los pilares de la Civilización Occidental y avisa del peligro que constituye para la misma que los medios de comunicación queden en manos de unos pocos grupos o lobbys de poder y del peligro de lo que ahora llamamos "Pensamiento Único" o lo "Políticamente correcto":
"Nuestra civilización está basada en la coexistencia de ideas opuestas desde hace más de 400 años".
¡De qué actualidad no están estas palabras y pensamientos del escritor inglés en estos tiempos en España! Somos gobernados por una clase política corrupta, servil, sin principios morales ni metas, que se adecua a las circunstancias en vez de pensar en el bienestar de la sociedad.
España está embrutecida, somos una nación de pasado glorioso que está cayendo en la mayor de las vilezas. Nuestra sociedad está enferma. No hay más que leer las noticias de estos días para verlo. Cuando hace poco releía la citada fábula pensaba en nuestros gobernantes, cómo tratan de pervertir a la juventud desde su infancia por medio de programas como "Educación para la Ciudadanía" (el cerdo Napoleón rapta a los cachorros de los perros en la granja para hacer de ellos serviles esclavos suyos al servicio de sus ideas totalitarias, etc.), como tuercen los principios morales que nos han dado el ser a lo largo de los siglos por ideas difusas y oportunistas, etc.
Para Orwell la cobardía y la tibieza intelectual son una amenaza para la libertad tan peligrosa como la censura. Suya es la frase:
"Libertad es el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír"
En el prólogo a "Rebelión en la Granja" que no se llegó a publicar y que fue posteriormente descubierto en 1971 Orwell afirma precisamente que la libertad de expresión y de prensa es uno de los pilares de la Civilización Occidental y avisa del peligro que constituye para la misma que los medios de comunicación queden en manos de unos pocos grupos o lobbys de poder y del peligro de lo que ahora llamamos "Pensamiento Único" o lo "Políticamente correcto":
"Nuestra civilización está basada en la coexistencia de ideas opuestas desde hace más de 400 años".
¡De qué actualidad no están estas palabras y pensamientos del escritor inglés en estos tiempos en España! Somos gobernados por una clase política corrupta, servil, sin principios morales ni metas, que se adecua a las circunstancias en vez de pensar en el bienestar de la sociedad.
España está embrutecida, somos una nación de pasado glorioso que está cayendo en la mayor de las vilezas. Nuestra sociedad está enferma. No hay más que leer las noticias de estos días para verlo. Cuando hace poco releía la citada fábula pensaba en nuestros gobernantes, cómo tratan de pervertir a la juventud desde su infancia por medio de programas como "Educación para la Ciudadanía" (el cerdo Napoleón rapta a los cachorros de los perros en la granja para hacer de ellos serviles esclavos suyos al servicio de sus ideas totalitarias, etc.), como tuercen los principios morales que nos han dado el ser a lo largo de los siglos por ideas difusas y oportunistas, etc.
Os recomiendo leer la edición de Rebelión en la Granja (uno de esos libros que HAY que leer) que contiene el prólogo citado en Ediciones Destino, Ed. de 2006.
Excelente y muy oportuna advertencia sobre lo que viene sucediendo.Orwell, como dices, era unos de los comunistas que vinieron con las Brigadas Internacionales y con los simpatizantes pro Repúbloca comunista en España, junto a un grupo de intelectuales franceses y yankees (Heminguay), y el único que se retractó de sus artículos pro estalinistas.Muy bien escrito, Trueno.
ResponderSuprimirHacía tiempo que no paseaba por este páramo, veo que sigues ahí en la brecha, distanciado ideologicamente de mí, claro, pero en este post coincidimos. Hace poco descubrí en Londres la casa donde vivía Orwell, muy cerca de Notting Hill.
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